En apenas 48m2 y con idea de contener y encajar todo el programa de la vivienda en una zona controlada y heterogénea, se construye una caja que alberga dormitorio, cocina, vestidor y baño, obteniendo así un espacio exterior a la caja, estar principal, de dimensiones propias de viviendas de mayor tamaño. Divisiones, muebles y detalles comparten un lenguaje común.
Los límites de la caja quedan definidos por sencillos listones de madera de pino que se repiten, unen o separan a capricho del programa. Bien conforman un bastidor de división de espacios, sostienen una balda, generan una mesa, un toallero o albergan una luminaria. Los azulejos subrayando la modulación y el color blanco apoyan la búsqueda de un conjunto final de lectura clara.
Las planchas de policarbonato, como ligera veladura, son traspasadas por la luz de los grandes ventanales. La luz atraviesa estos halos para tocar ligeramente transformada todas las estancias del interior.
Se generan asientos aprovechando la forma de los ventanales que además alojan las instalaciones de clima.
Se eliminan los revestimientos de la estructura de hormigón para que discurra libre. Contrastando su dureza, peso y materialidad con la ligereza de la solución adoptada.